El metal rojo cayó 0,8 % semanal, cerrando en US$ 4,52 por libra. La recuperación del dólar y la incertidumbre global afectaron los mercados, aunque la demanda sigue sólida y los inventarios están en mínimos.
El precio del cobre registró una caída semanal de 0,8 %, cerrando este viernes 4 de julio en US$ 4,52 por libra. Pese a la baja, el promedio anual se mantiene en US$ 4,29 por libra, un 3,8 % más alto que en el mismo período de 2024. Según el informe semanal, esta baja responde al fortalecimiento del dólar estadounidense y a la incertidumbre sobre la recuperación industrial de China. “La volatilidad fue alta, especialmente ante la posible imposición de aranceles por parte de EE.UU. el próximo 9 de julio”, detalla el análisis.
A nivel de inventarios, la Bolsa de Metales de Londres (LME) reportó su menor nivel desde agosto de 2023, mientras que la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) tocó mínimos desde mayo. Aunque los inventarios globales aumentaron 4,9 % esta semana, en lo que va del año acumulan una baja de 10,7 %. Un dato clave: el 35,6 % de los inventarios en la LME ya están comprometidos para entrega inmediata. “Esto indica una demanda física activa y podría presionar los precios al alza si se mantiene esta tendencia”, señala el informe.








