El metal rojo avanzó 0,2 % respecto de la semana anterior, en un mercado marcado por bajos volúmenes de transacción, producción robusta en China y expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
El cobre cerró la semana del 18 al 22 de agosto en US$ 4,37 por libra, acumulando un promedio anual de US$ 4,31, un 4,2 % superior al registrado en igual período de 2024. En la Bolsa de Metales de Londres, los precios se movieron en un rango acotado y la curva de futuros se mantuvo en contango, reflejo de un mercado físico holgado y con incentivos a mantener inventarios en el corto plazo.
Por el lado de la demanda, la prima Yangshan subió a US$ 51 por tonelada, lo que apunta a una recuperación parcial del apetito importador chino, aunque aún lejos de los máximos de mayo. En tanto, la producción de cobre refinado en China alcanzó 1,27 millones de toneladas en julio, con un alza interanual de 14 %. El dólar se mantuvo firme a la espera del simposio de Jackson Hole y las decisiones de la Reserva Federal, donde el mercado anticipa un eventual recorte de tasas en septiembre.








