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La compañía cuestionó el uso de la huelga de hambre como medida de presión en una negociación colectiva reglada, que pone en riesgo la salud y vida de las personas. Esto, sobre todo, considerando la realidad laboral de los trabajadores mineros.
En el marco de la huelga legal iniciada el 7 de octubre por los trabajadores de dos de sus sindicatos, que en conjunto agrupan a 709 personas, Minera Centinela realizó un llamado a continuar buscando acuerdos a través del diálogo.
En este sentido, rechazó el uso de medidas de presión impropias para un proceso de negociación colectiva reglado, como la huelga de hambre que habrían iniciado tres miembros de los sindicatos tan pronto comenzó la huelga legal.
No hay ninguna razón que justifique poner en riesgo la salud o la vida de las personas, que es uno de los principales valores de la compañía, especialmente considerando que los involucrados rechazaron una oferta que incluía, entre otros aspectos, incremento real de 2% del sueldo base y un monto final de $26 millones líquidos (bono de término de negociación de $22,5 millones y un préstamo blando de $3,5 millones), además de otros beneficios en salud y educación.
La compañía además ratificó que ha logrado mantener su producción de acuerdo con lo previsto y cumpliendo plenamente con lo que dispone la ley.











