La aprobación ambiental permitirá explotar nuevas fases en Mirador y El Llano, asegurando continuidad operacional por seis años y reforzando la base productiva de cobre.
La Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta aprobó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de continuidad operacional de Minera Centinela, iniciativa que contempla una inversión superior a US$7 millones y que permitirá extender por seis años la vida útil de los rajos Mirador y El Llano. El plan considera la explotación de nuevas fases, fase 5 en Mirador y fase 4 en El Llano, con el objetivo de extraer cerca de 45 millones de toneladas de sulfuros y 40 millones de toneladas de óxidos de cobre, junto con adecuaciones al depósito de ripios Tesoro.
La aprobación refuerza la estrategia de la compañía de sostener su producción mediante el uso de infraestructura existente, sin requerir nuevas obras de construcción. En un contexto de expansión del grupo Antofagasta Minerals, el proyecto permitirá asegurar disponibilidad de mineral para ambas líneas productivas, consolidando la continuidad de una operación clave en la Región de Antofagasta. Este avance se suma a iniciativas estructurales como Nueva Centinela, proyectada para iniciar producción en 2027, en una señal clara del impulso que mantiene la compañía en el desarrollo de su distrito minero.







