El metal rojo cerró la semana en US$ 4,97 la libra, con un alza de 1,3%, impulsado por expectativas de acuerdo entre Estados Unidos y China, interrupciones en minas clave y una caída en los inventarios globales.
El precio del cobre volvió a romper récords esta semana, alcanzando los US$ 5,02 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, su nivel más alto registrado hasta ahora. El alza se vio favorecida por la expectativa de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, lo que fortaleció las perspectivas de crecimiento industrial y elevó el apetito por riesgo. A su vez, la debilidad del dólar estadounidense incrementó el atractivo de las materias primas cotizadas en esta moneda, potenciando la demanda por el metal.
Desde el lado de la oferta, el mercado enfrenta una escasez estructural marcada por interrupciones en faenas como Grasberg (Indonesia), Collahuasi (Chile) y operaciones de Anglo American y Glencore, además de la decisión de las fundiciones chinas de no fijar tarifas de tratamiento para el cuarto trimestre, lo que refleja una disponibilidad limitada de concentrados. En tanto, los inventarios globales cayeron a mínimos de tres meses. Según el Grupo Internacional de Estudios del Cobre (ICSG), el mercado pasará de un superávit a un déficit de 150 mil toneladas en 2026, consolidando una tendencia alcista sostenida en medio de la expansión de la demanda asociada a la transición energética, los vehículos eléctricos y la digitalización industrial.








