Imagen: Referencial
Un análisis de Wood Mackenzie advirtió que las empresas chinas podrían controlar el 39% de la extracción global de litio al final de la década, consolidando su influencia en la cadena mundial de minerales críticos mediante inversiones en África, Australia y Sudamérica.
La industria global del litio continúa experimentando una fuerte reconfiguración geopolítica. De acuerdo con un nuevo análisis de Wood Mackenzie, las compañías chinas podrían controlar el 39% de toda la extracción mundial de litio hacia 2030, aumentando significativamente su participación respecto al tercio que manejaban en 2020. El estudio, elaborado a partir de la plataforma Lens Metals & Mining, evidenció una creciente divergencia entre los países donde se produce litio y las empresas que finalmente controlan esos activos.

El informe destacó especialmente el acelerado crecimiento de África como nueva región productora de litio. Mientras el continente prácticamente no tenía participación en 2020, se proyecta que alcance el 13% de la extracción mundial al cierre de la década. Sin embargo, las empresas africanas controlarían apenas el 1% de esa producción, debido al fuerte ingreso de capitales chinos en proyectos estratégicos de Ghana, Mali y otros países. Según Wood Mackenzie, esta expansión consolida la influencia de China sobre la cadena global de suministro de minerales críticos, en un escenario marcado por la transición energética y la creciente demanda de baterías para electromovilidad.







