Leonardo González, director ejecutivo de Lundin Mining Candelaria.
Imagen, gentileza Lundin Mining.
Candelaria cumple este 9 de marzo, 31 años de operación. Una historia que está estrechamente ligada con el progreso de Atacama. Tres décadas de aporte significativo al desarrollo económico y social de la región, con un firme compromiso con la seguridad, la sostenibilidad y el bienestar de sus trabajadores y comunidades vecinas.
Este 9 de marzo, Minera Candelaria conmemora 31 años de historia, un hito que marca su consolidación como pilar socioeconómico de la Región de Atacama. Tras doce años bajo la administración de Lundin Mining, la empresa proyecta su continuidad operacional gracias a la aprobación del proyecto de optimización que extiende sus labores hasta el año 2040.
Leonardo González, director ejecutivo de la compañía, destaca que este aniversario coincide con una evolución profunda: “Nuestra operación es una señal clara de estabilidad laboral y compromiso a largo plazo con el territorio al cual pertenecemos”, afirma el ejecutivo.
Desafíos globales y eficiencia local
Enfocada en situar a Lundin Mining en el top 10 de productores de cobre a nivel mundial, Candelaria impulsa el programa Full Potential para maximizar la productividad. No obstante, el crecimiento va de la mano con indicadores ambientales críticos:
Hídrico: El 100% de los recursos provienen de agua desalinizada, con un 90% de recirculación promedio.
Energético: La operación utiliza un 100% de energía eléctrica de fuentes renovables.
Descarbonización: Avances concretos en electromovilidad para reducir el impacto ambiental.
Con una nueva imagen corporativa y el foco en la empleabilidad local, Candelaria reafirma que su éxito técnico es inseparable del bienestar de las comunidades de Tierra Amarilla y sus alrededores.







