Imagen, gentileza Minera Centinela.
La minera inició la operación de seis camiones autónomos en Encuentro Sulfuros y energizó la subestación DMC, hitos esenciales para la puesta en marcha de su segunda planta concentradora.
Minera Centinela consolidó dos avances estratégicos en su proyecto “Nueva Centinela”. Con la puesta en marcha de una flota inicial de seis camiones autónomos en el rajo Encuentro Sulfuros y la energización de la subestación eléctrica DMC, la compañía asegura los suministros críticos para su crecimiento, que involucra una inversión total superior a los US$4.400 millones.
El rajo Encuentro Sulfuros, que emula el exitoso modelo de Esperanza Sur, proyecta alcanzar las 26 unidades autónomas durante 2026. Al integrarse con las operaciones actuales, permitirá a Centinela movilizar hasta 1,5 millones de toneladas diarias, posicionándola entre las 15 mayores faenas de cobre del mundo. “Son pasos que refuerzan nuestro liderazgo en la minería del futuro, basados en seguridad, productividad e innovación”, destacó el gerente general, Nicolás Rivera.
En paralelo, la energización de la subestación DMC garantiza el flujo de energía renovable. Con una potencia de 120 MVA, esta infraestructura transforma la energía de 220 kV a los 23 kV necesarios para la nueva planta. El diseño destaca por su innovación tecnológica, utilizando estándares de resiliencia probados bajo condiciones extremas y equipos que optimizan el espacio sin comprometer la confiabilidad.
Al cierre de 2025, el proyecto acumuló 32 millones de horas trabajadas sin fatalidades y un avance significativo en montajes críticos, como el chancador primario y molinos de bolas. Desde la empresa enfatizan que, con estos hitos, Centinela “no solo asegura su capacidad productiva, sino que reafirma su compromiso con una minería moderna y sostenible”.








