El metal rojo cerró la primera semana de enero con un fuerte avance, alcanzando valores récord y reflejando un mercado altamente sensible a riesgos de suministro, cambios en los flujos comerciales y expectativas financieras, según el último informe de Cochilco.
Nuevo Informe de Cochilco asegura que el mercado internacional del cobre comenzó el año con un desempeño excepcional. Entre el 5 y el 9 de enero, el precio promedio semanal se ubicó en US$ 5,92 por libra, anotando un alza cercana al 4% frente a la semana previa y consolidándose en rangos históricamente altos. Durante esos días, la cotización incluso superó por primera vez la barrera de los US$ 6 por libra, mientras que el promedio anual alcanzó US$ 5,88, muy por encima de los niveles registrados a igual período de 2025.
De acuerdo con el análisis, este escenario respondió a una combinación de restricciones en la oferta global, desajustes en los flujos de comercio internacional y un contexto financiero más propicio para los commodities. La incertidumbre respecto de la política comercial de Estados Unidos fue clave, ya que ante la eventual aplicación de aranceles al cobre refinado, distintos actores adelantaron envíos hacia ese mercado. Esto provocó una fuerte reasignación de inventarios, con un marcado aumento de existencias en la Comex y una caída significativa en la Bolsa de Metales de Londres, reforzando la percepción de escasez fuera del mercado estadounidense.
A lo anterior se sumaron factores productivos y financieros. El inicio de una paralización en la mina Mantoverde, junto con retrasos en otros proyectos mineros a nivel global, elevó la preocupación por la continuidad del suministro en un mercado ya ajustado. En paralelo, el mayor apetito por riesgo al inicio del año impulsó flujos hacia los metales, potenciando las alzas, aunque hacia el cierre de la semana se observaron tomas de ganancias que generaron correcciones puntuales. En este contexto, los inventarios globales de cobre refinado aumentaron en términos agregados, con fuertes alzas en Estados Unidos y Shanghái, pero con una reducción en Londres, configurando un mercado especialmente vulnerable a cualquier señal de escasez inmediata.








