El valor del metal registró niveles sin precedentes en las plazas de Nueva York y Londres, en un contexto marcado por inventarios ajustados, riesgos en la oferta y una demanda que continúa presionando al alza los precios.
El cobre volvió a ser protagonista en los mercados internacionales al escalar a precios nunca antes vistos, rozando y superando la cota de los US$6 por libra. El repunte se enmarca en una tendencia alcista prolongada, asociada a un escenario de suministros limitados y expectativas de consumo que permanecen firmes, consolidando uno de los periodos de mayor dinamismo para la principal exportación del país.
En el mercado de futuros de Nueva York, las transacciones se realizaron sobre valores cercanos a los US$5,90 por libra, mientras que en la Bolsa de Metales de Londres la tonelada superó los US$13.000, alcanzando nuevos techos nominales. Este desempeño ha sido atribuido a señales de estrechez temporal en la oferta y a la vulnerabilidad operativa de faenas relevantes a nivel global, donde eventuales interrupciones han reactivado percepciones de riesgo entre los inversionistas.
Según antecedentes oficiales de Cochilco, el cierre en la LME situó el precio en US$6,02 por libra, equivalente a un incremento cercano al 3% y que eleva el promedio del año a US$5,85 en sus primeras jornadas. El impulso del metal también se reflejó en el mercado cambiario, donde el dólar retrocedió por debajo de los $900, mientras que para las cuentas fiscales se proyectan mayores ingresos por transferencias de Codelco y una recaudación superior desde la gran minería privada.








