El metal rojo alcanzó US$ 5,7 por libra al término de la última semana del año, consolidando un incremento anual significativo en medio de disrupciones productivas, expectativas monetarias más flexibles y señales divergentes desde el mercado chino.
De acuerdo con el Informe del Mercado Internacional del Cobre de Cochilco correspondiente a la semana del 29 de diciembre de 2025 al 2 de enero de 2026, el precio del cobre finalizó el período en US$ 5,7 por libra, registrando un incremento frente al cierre previo y estableciendo un máximo sin precedentes. Este desempeño permitió que el promedio anual se elevara hasta US$ 4,52 por libra, muy por encima del nivel observado a igual fecha del año anterior, reflejando la firmeza que mostró la cotización a lo largo de 2025.
El repunte del metal estuvo fuertemente asociado a un escenario financiero internacional favorable. La depreciación del dólar durante el año y la expectativa de una política monetaria menos restrictiva en Estados Unidos favorecieron el interés por activos ligados a materias primas. En paralelo, el mercado continuó enfrentando tensiones por el lado de la oferta debido a interrupciones operacionales en importantes distritos mineros de Chile, Perú, Indonesia y África, lo que reforzó la percepción de menor disponibilidad física y contribuyó a sostener los valores en la parte alta del rango.
Desde la demanda, los indicadores provenientes de China mostraron un comportamiento disparejo, con señales de recuperación en la actividad manufacturera, pero sin una correlación inmediata en el consumo spot. Para 2026, Cochilco advierte que la trayectoria del precio estará condicionada por la evolución de la economía china, la trayectoria del dólar, posibles nuevas disrupciones productivas y el comportamiento de los inventarios, en un contexto que se proyecta con alta volatilidad aun cuando el balance del mercado continúe ajustado. Además, durante la última semana, los inventarios en las principales bolsas alcanzaron 708.861 toneladas, anotando un aumento semanal, con alzas particularmente marcadas en SHFE y COMEX, mientras que en la LME se observó una caída de existencias.








