El organismo fiscalizador detectó una baja cobertura de controles del Sernageomin entre 2022 y 2024, con una alta concentración de faenas no revisadas en Atacama, Coquimbo y Valparaíso, además de una distribución desigual de la carga laboral entre los funcionarios encargados de las inspecciones.
La minería mantiene un rol clave en la economía chilena por su aporte al PIB, las exportaciones y la recaudación fiscal, pero su desarrollo también implica desafíos relevantes en seguridad y resguardo ambiental. En este contexto, la labor de supervisión del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) resulta determinante. Sin embargo, el 18° Consolidado de Información Circularizada de la Contraloría General de la República evidenció una cobertura limitada de inspecciones durante el periodo 2022–2024, donde el organismo sólo alcanzó, en promedio, a revisar cerca de una quinta parte de las faenas existentes en el país.
El informe expone que, en esos tres años, se registraron 43.595 controles a nivel nacional, incluyendo más de una revisión en una misma faena, al tiempo que se constató una disminución progresiva del alcance de las fiscalizaciones: desde un 25% en 2022, bajó a 21% en 2023 y llegó a 14% en 2024. En paralelo, se identificó la existencia de 7.150 operaciones mineras que no habían sido supervisadas por más de dos años, concentrándose principalmente en las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso, zonas donde se desarrolla una parte significativa de la actividad extractiva.
El análisis también reveló un uso heterogéneo de los recursos humanos destinados a la fiscalización. Entre 2022 y 2024 se registraron 105 funcionarios encargados de estas tareas, con diferencias marcadas en la cantidad de inspecciones efectuadas: mientras algunos superaron las dos mil en tres años, otros no alcanzaron el centenar. Regiones con alta densidad de faenas, como Atacama y Coquimbo, presentan cargas muy superiores al promedio, en contraste con el sur del país, donde la dotación supera la demanda de control. Frente a este escenario, la Contraloría instruyó al Sernageomin a redistribuir de manera más eficiente sus equipos y adoptar medidas urgentes para reforzar su capacidad fiscalizadora en las faenas que llevan largos periodos sin inspección.








