Gentileza Servicio Nacional de Aduanas
Fiscalizadores de Aduanas detectaron un cargamento ilegal con destino a Corea del Sur, confirmando un nuevo caso de contrabando ligado al robo de cobre, uno de los delitos que más impacta a la industria y los servicios básicos.
Un operativo de fiscalización de la Aduana Regional de Arica permitió la incautación de 600 kilos de cable de cobre robado que pretendían ser exportados como chatarra desde el puerto de Arica hacia Busan, en Corea del Sur. El cargamento fue identificado tras un análisis de riesgo de operaciones de comercio exterior, lo que derivó en la revisión física de seis fardos que presentaban indicios de ilegalidad. La alerta fue confirmada por un representante de una empresa de telecomunicaciones, quien reconoció el material como sustraído, configurándose el delito de contrabando de exportación.
El embarque marítimo fue suspendido y la mercancía, avaluada en más de US$5.300, quedó incautada por el servicio fiscalizador, mientras que la evasión tributaria fue estimada en otros US$1.400. Desde Aduanas indicaron que el control del comercio de chatarra de cobre forma parte de los planes prioritarios de fiscalización a nivel nacional, debido al impacto que el robo de cables genera en la industria, las empresas eléctricas y las comunidades afectadas por la interrupción de servicios básicos. El área jurídica del organismo ya presentó las denuncias penales correspondientes para perseguir las responsabilidades asociadas al ilícito.








