Imagen: gentileza SONAMI.
La Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) presentó el estudio “Propuestas para la aplicación de guías y criterios del SEA en minería”, que evidencia cómo los instrumentos orientativos del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) se han convertido en exigencias de facto, generando sobrecostos de hasta 10.000 UF y retrasos de hasta un año en proyectos mineros.
El informe, elaborado por el Centro de Estudios y Documentación Minera (CEMS) junto al Comité de Sustentabilidad de SONAMI y el estudio Puga Ortiz, plantea cinco ejes estratégicos para mejorar la eficiencia y transparencia del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA): certeza y flexibilidad, proporcionalidad, coordinación interinstitucional, control de legalidad y transparencia. Estas medidas buscan transformar las guías del SEA en herramientas de apoyo técnico y no en barreras administrativas que dificulten la inversión.
Durante la presentación, Reinaldo Salazar, gerente de Estudios de SONAMI, y Eduardo Muñoz, abogado socio de Puga Ortiz, enfatizaron que la propuesta no debilita los estándares ambientales, sino que asegura su aplicación con proporcionalidad y certeza técnica, evitando interpretaciones discrecionales. “La aplicación estricta de guías que eran no vinculantes está generando sobrecostos y demoras que no necesariamente mejoran la evaluación ambiental. Buscamos equilibrar rigurosidad técnica y eficiencia regulatoria”, explicó Salazar.
El evento incluyó un panel con representantes de Kinross Chile, SQM y el Ministerio de Economía, quienes coincidieron en la necesidad de reforzar la coordinación interinstitucional y la transparencia. La presentación del estudio se produce en medio del debate legislativo sobre la reforma “Evaluación Ambiental 2.0”, actualmente en trámite, buscando aportar con evidencia técnica que compatibilice desarrollo minero y sustentabilidad.








